Regresso

Um a um chegaram os irmãos
em resposta ao chamamento nu da morte.
Regressam
das altas cidades invernosas,
com os seus agasalhos fúnebres, os seus pequenos ódios, os seus rancores,
e um medo antigo
a bater-lhes no peito como dura aldraba.
Enquanto a mãe morre lentamente,
fazem o reconhecimento dos quartos, saqueiam a cozinha,
falam do tempo,
falam de pátria,
e quando alça voo o moscardo azul de alguma lembrança,
na sala obscurecida,
como um grupo de estranhos que da carruagem do comboio contempla a paisagem,
ensimesmados, calam-se.
Agora chora quietamente
a mãe sustida por um céu de almofadas:
deve ter morrido alguém – pensa ela – e estão a esconder-lho.
Senão, como se explica que tenham vindo todos,
ao mesmo tempo todos,
e tenham um ar tão triste, os seus rapazes?

Piedad Bonnett, Colombia (n.1951), tradução de Soledade Santos

Regreso

Uno a uno han llegado los hermanos
atendiendo al llamado desnudo de la muerte.
Regresan
de sus altas ciudades invernales
con sus abrigos fúnebres y sus pequeños odios, sus rencores,
y un miedo antiguo
golpeando sus pechos como una dura aldaba.
Mientras la madre muere lentamente,
reconocen los cuartos, saquean la cocina,
hablan de tiempo,
hablan de patria,
y cuando alza su vuelo el moscardón azul de algún recuerdo,
en la sala en penumbra,
como un grupo de extraños que en un vagón del tren mira el paisaje,
ensimismados, callan.
Ahora está llorando quedamente
la madre sostenida por su cielo de almohadas:
alguien ha de haber muerto —razona— y se lo ocultan.
Si no, ¿cómo se explica que hayan venido todos,
al mismo tiempo todos,
y se vean tan tristes, sus muchachos?

Piedad Bonnett, Colombia (1956)

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