Porque escrevemos

Há quem faça versos e ame
o estranho riso das crianças
o subsolo do homem
que nas cidades acres disfarça a sua lenda,
a instauração da alegria
que profetiza o fumo das fábricas.
Tem-se nas mãos um pequeno país,
datas horríveis,
mortos como facas exigentes,
bispos venenosos,
imensos jovens de pé,
sem outra idade além da esperança,
rebeldes padeiras com mais poder que um lírio,
alfaiates como a vida,
páginas, noivas,
esporádico pão, filhos doentes,
advogados traidores,
netos da sentença e o que foram
bodas desperdiçadas de impotente varão,
mãe, pupilas, pontes,
fotografias rasgadas e folhetos.
Morreremos,
amanhã,
um ano,
um mês sem pétalas esquecidas:
dispersos ficaremos sob a terra
e novos homens chegarão
pedindo um horizonte.
Perguntarão o que fomos,
quem com pura chama os precedeu,
e quais amaldiçoar lembrando-os.
Bom.
É isto que fazemos:
Custodiamos para eles o tempo que nos coube.

Roque Dalton, 1935-1975, San Salvador, tradução de Soledade Santos

 

Por Qué Escribimos

Uno hace versos y ama
la extraña risa de los niños,
el subsuelo del hombre
que en las ciudades ácidas disfraza su leyenda,
la instauración de la alegría
que profetiza el humo de las fábricas.
Uno tiene en las manos un pequeño país,
horribles fechas,
muertos como cuchillos exigentes,
obispos venenosos,
inmensos jóvenes de pie
sin más edad que la esperanza,
rebeldes panaderas con más poder que un lirio,
sastres como la vida,
páginas, novias,
esporádico pan, hijos enfermos,
abogados traidores
nietos de la sentencia y lo que fueron
bodas desperdiciadas de impotente varón,
madre, pupilas, puentes,
rotas fotografías y programas.
Uno se va a morir,
mañana,
un año,
un mes sin pétalos dormidos:
disperso va a quedar bajo la tierra
y vendrán nuevos hombres
pidiendo panoramas.
Preguntarán qué fuimos,
quienes con llamas puras les antecedieron,
a quienes maldecir con el recuerdo.
Bien.
Eso hacemos:
Custodiamos para ellos el tiempo que nos toca.

Roque Dalton, La Ventana en el Rostro, UCA Editores, San Salvador

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